El aceite de palma y la salud

La ingesta de aceite de palma

En los productos alimenticios, el aceite de palma se utiliza a menudo en combinación con otras grasas y aceites que en conjunto determinan la composición de ácidos grasos del producto y, en definitiva, los efectos sobre la salud. No existen datos a nivel europeo sobre el consumo de aceite de palma. En Francia, en el año 2013 el consumo de aceite de palma fue de 2,7 gramos al día, representando aproximadamente el 4% de la ingesta total de AGS en adultos (CREDOC 2014).

El aceite de palma y la salud

No hay indicios de que el consumo de aceite de palma en una dieta equilibrada esté relacionado con ningún problema de salud específico. La relación entre los nutrientes y la salud debe ser considerada dentro de la dieta completa y no en términos de alimentos individuales.

En comparación con otras grasas y aceites, el aceite de palma tiene niveles medios de grasas saturadas. Un reciente metaanálisis sobre el efecto de sustituir el aceite de palma con otras grasas y aceites sobre los biomarcadores validados de enfermedades del corazón, indicó que la sustitución de aceite de palma por otras grasas dio lugar a una combinación de cambios favorables y desfavorables en los marcadores de las enfermedades coronarias y enfermedades cardiovasculares. Se produjeron cambios favorables claros al reemplazar los ácidos grasos trans con aceite de palma (Fattore 2014).

Los ácidos grasos trans elevan los niveles de colesterol LDL y bajan los de HDL, aumentando el riesgo de desarrollar enfermedades coronarias y posiblemente de accidentes cerebrovasculares (Mozaffarian 2009, Bendsen 2011). El uso de aceite de palma para reemplazar los ácidos grasos trans en los alimentos contribuyó a un efecto sobre la salud pública en la mayoría de los países europeos. Debido a su actual baja ingesta, las grasas trans ya no constituyen un problema de salud en Europa occidental.